Panchito Fué un héroe

La diferencia de edad y la relación de hermano que tenia con Manito (Ramiro Ramírez Riera, nuestro padre) me convirtieron en una especie de Tio-Papa de mi hermano Panchito (Francisco Ramírez Páez). Él tuvo una vida humilde y de mucho trabajo, su timidez a veces lo hacía casi esquivo, aunque disfrutó su permanencia en la Tierra con dominio bíblico absoluto, porque fue un hombre manso, un hombre bueno a quien la vida lo recompensaba todos los días con afectos sinceros aunque sus faenas de trabajo no llegaran más allá  del pan nuestro de cada día.
Yo pensaba que lo conocía bien y en cada bendición que le daba pedía al altísimo que le diera mucha compañía porque lo imaginaba solo dentro del duro mundo de los transportistas. Pero yo estaba totalmente equivocado, en sus funerales había  centenares de amigos, compañeros de trabajo, familias completas con semblante de autentica aflicción. Sus amigos de la 109 escribieron a tiza sobre los vidrios: Siempre Estarás con Nosotros, Gordo Amigo. Gordo Caballero.
Panchito fue un héroe de lo cotidiano, una persona que tuvo la inmensa  fortuna de contar con amigos verdaderos, uno de ellos a quien reitero mi agradecimiento personal, Jesús Vivas, quien en el velorio hizo solitaria guardia de honor al lado del ataúd como si fuese un soldado…claro que eres un soldado, Jesús: eres un soldado de la amistad.
Panchito falleció víctima de una carretera sin puente durante 5 años y victima también de que en Carora hacen falta médicos cirujanos como Chelias Curiel. Murió a los 45 años, como su padre, en días feriados como su padre, con dificultades para conseguir su tipo de sangre, como su padre. Como su padre murió inocente de practicar algún acto malicioso, como su padre descansó de un   mundo y de una sociedad que no ha aprendido a valorar la bondad. Panchito, ahora soy yo quien te pide la  bendición, porque seguro estoy ya estás en la luz.                
Feliz año  democracia
Para muchos analistas el panorama político venezolano de este año que comienza será muy duro debido a las intenciones ideológicas mostradas a finales del año 2010 por el Presidente Hugo Chávez, montadas sobre la plataforma de unas leyes aprobadas en las últimas sesiones parlamentarias, incluida una Habilitante que excede los límites de una emergencia y le otorga al Ejecutivo Nacional poderes extraordinarios  en el área legislativa.
Estos pronósticos tienen su principal fundamento en el perfil autoritario que ha mostrado el ciudadano Presidente de la Republica, quien en nombre del socialismo ha modificado el funcionamiento institucional de la nación jugando un ajedrez político mediante el cual le resta poder a gobernaciones y alcaldías para desviarlo a un poder comunal sobre el cual mantiene un control discrecional vía ejecución presupuestaria.
Pero no obstante estas apreciaciones obvias lo cierto es que el  Presidente Chávez aunque sea a regañadientes, bajo protesta, en tono de burla o de amenaza, siempre ha respetado los resultados electorales y sobre ese dato de la realidad política es que debe construir la oposición su discurso y proyectar sus estrategias para colocar así sellos crípticos sobre errores del pasado que incluían paros, guarimbas, calembazos y otras operaciones paralelas al voto.
La posición asumida por el Presidente el día anterior a la instalación de la Asamblea Nacional aceptando esta nueva etapa de su gestión con talante democrático, en su estilo agresivo, duro, peleonero, mas allá de las causales anecdóticas que le atribuyen los tuiteros sobre presiones internas o recomendaciones de última hora salidas de la Habana, significan la aceptación de un juego democrático que con todo y lo tosco, ventajista, manipulado y primitivo que pueda ser, será un juego democrático que todos debemos defender frente a los radicalismos que propugnan atajos de  pólvora.
Lo cierto es que la oposición rescató un espacio institucional importantísimo dentro del escenario del poder. No importa si no tienen un cargo directivo  en la Asamblea o queden en posición precaria dentro de las comisiones, lo importante es que están allí y son muchos diputados, cada uno con un trabajo de calle y un discurso propio que debieron someter al escrutinio de unas primarias o al sentimiento mayoritario de la opinión publica. Estos diputados tienen particularidad, perfil autónomo y si además logran trabajar organizadamente y sobreponen el interés nacional al de sus partidos, pueden convertirse en vanguardia del salto hacia adelante donde podamos tener una Democracia con eficiencia económica y justicia social al mismo tiempo.
Y esta misma  autonomía de criterio que cobija a la mayoría de diputados de la oposición obligará por contraste a que los diputados oficialistas asuman una defensa más inteligente y personalizada para poder enfrentar discusiones  parlamentarias o mediáticas,  porque al calor de los debates los guiones tomados de la retorica presidencial no les serán muy útiles.
Los diputados oficialistas evidentemente, según se desprende de sus primeras intervenciones, no vinieron preparados para la confrontación temática que esperan las mayorías venezolanas. Mientras que los diputados de oposición parecen estar en más sintonía con los reclamos populares. El pueblo quiere soluciones frente a la inseguridad, los servicios públicos deficientes, la falta de vivienda, la carencia de empleos formales, el desgaste de las misiones, la inflación y otras fallas sistémicas que impactan negativamente su cotidianidad, de estos temas están hablando los diputados opositores, mientras que los parlamentarios del gobierno hablan de épica guerrillera, de persecuciones políticas ocurridas hace mas de 50 años  y de otros temas ideológicos o históricos sobre los cuales una población mayoritariamente joven no tiene ningún interés ni sensibilidad. Parecen no entender los oficialistas que eso que llaman cuarta republica se terminó con la salida judicial de Carlos Andrés Pérez de la Presidencia de la Republica, que Hugo Chávez tiene casi 20 años siendo el gran protagonista de la política venezolana y que por ello ese Carlos Andrés que acaba de morir antes que un político fogoso es un anciano que vivió sus últimos años fuera del país. No entienden tampoco que acusar de torturadores a unos diputados del año 2011 por vejaciones policiales cometidas a principios y mediados de la década del sesenta del siglo pasado, es algo que no tiene ningún beneficio político y al no tenerlo es una idiotez o tontería, simplemente porque usted no puede convertir en cómplices de antiguas atrocidades a quienes para ese entonces ni siquiera habían nacido o en todo caso eran unos niños.
Asi pues que toca discutir sobre temas actuales, sobre necesidades y realidades del presente y sobre esta materia los diputados de oposición tienen ventaja porque cumplirán rol de denunciantes, aunque si omiten en sus análisis los logros sociales de los últimos años pueden colocarse en condición vulnerable. Mientras que los diputados del gobierno deben actualizarse, tomar conexión con ese descontento que brota espontaneo en los barrios y deslastrarse de esa oratoria farragosa que tiene a la ideología comunista como referente principal.
Toca este año discutir sobre los problemas comunes de la gente, toca este año colocar sobre el tapete de la opinión pública lo bueno y lo malo de los últimos años. Toca este año restaurar definitivamente el debate y combatir los rumores de sables. FELIZ AÑO DEMOCRACIA. j

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