LABERINTO MORAL EN EL DESIERTO

“Quien no me ame sufrirá un infierno.  A los rebeldes hay que matarlos como ratas “. Estas palabras pronunciadas por Gadafi  para enfrentar las manifestaciones cívicas en contra de su gobierno de 42 años fueron suficientes para que mayoritarios sectores occidentales conformados en una opinión pública poderosa aceptaran como buenas las informaciones que referían masacres genocidas perpetradas por el ejercito libio en contra de indefensos ciudadanos.
De esta manera el mundo, por intermedio de la sincronización mediática, sentía que frente a sus ojos la aviación y las huestes de Gadafi cometerían una carnicería en Benghazi , la cual de manera jaquetona y relamida había sido anunciada por Saif al-Islam , hijo de Muanmar Gadafi  quien además , dentro de su talante brabucón, se permitió unos ataques personales contra Sarkozy que a la postre resultaron letales puestos a observar el papel que ha jugado Francia como país que ha encabezado las embestidas diplomáticas y militares contra el gobierno libio.
Hizo malos cálculos el Coronel Gadafi en torno a la tolerancia de las grandes potencias frente a los eventos políticos que se desarrollan en el mundo árabe. Es posible que nadie de su entorno le haya dicho que dentro de las democracias occidentales existe un movimiento poderoso que está satanizando la presencia de árabes y musulmanes dentro de sus propios países y que por ello es obligante para las elites políticas dejar claro ante sus electores el “quién manda” sobre el planeta, cumpliéndose así la doble función, la manifiesta y la latente, de la cual hablaba Robert Merton al analizar el modo de ejercer el poder. La función manifiesta es el cumplimiento de la Resolución 1973, la función latente es aclararle al mundo que es el club de las superpotencias el que decide el destino global de la Tierra.
Y como los grandes medios de comunicación social funcionan con base a una alta definición de claroscuros , la acción del ejército libio en contra de los rebeldes opositores fue presentada como la consumación de una masacre relacionada directamente con las palabras por las cuales Gadafi anunciaba un exterminio, obviándose de esta manera uno de los contenidos de la  Resolución 1973 que obligaba a una verificación en vivo de los sucesos, y al no existir esta constatación de realidades cabe la posibilidad de que todo haya sido un “ un gran malentendido” como ha dicho el hijo bocón del líder libio, aunque, además, poco importaba esta verificación cuando lo importante era  el cumplimiento de la función latente de demostrar quien tiene el poder.
Pero como toda violencia tiene un efecto rebote, la violencia con la cual actúan los integrantes de la  alianza ha traído criticas y objeciones, incluidos desacuerdos entre los propios países que ejecutan la Resolución de la ONU. Uno de los puntos conflictivos es quien debe comandar los operativos, problema que se crea por la posición del Presidente de EEUU Barak Obama quien a diferencia de su precedente Bush juega a la política  sobre un tablero de ajedrez y no sobre uno de zorros y gallinas.
El dilema moral en torno  al actual  escenario de Libia es: ¿se justifica una intervención militar de  este calibre? Responder esta pregunta nos coloca dentro de un laberinto donde las calles ciegas se construyen con argumentos históricos y políticos muy sólidos. Por un lado tenemos a un Gadafi que amenazó y al parecer estaba cumpliendo acabar a sus opositores como si fuesen ratas, un Gadafi que en la década de los ochenta cometió actos de terrorismo, confesados por el mismo en el caso de dos aviones de pasajeros. Como si esto no bastara el propio gobierno libio puso lapso de horas para pulverizar la resistencia en Benghazi, segunda ciudad en importancia después de Trípoli, acción que suponía según los grandes medios de comunicación una masacre contra un millón de ciudadanos indefensos. Sobre este marco de consideraciones el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la intervención armada, sobre este marco se actúa militarmente, con una contundencia que según rusos y chinos excede los propósitos de la Resolución aprobada y sobre la cual ellos se abstuvieron.
Por otra parte tenemos la visión de quienes aun ven a Gadafi como el auténtico fundador de la patria Libia, un país al cual la ONU confirió partida de nacimiento en diciembre de 1951 designando al mismo tiempo como soberano al  Rey Idris, quien se convirtió en simple administrador de los intereses occidentales en esta naciente republica. Fue precisamente Gadafi en 1968 quien mediante golpe de estado y bajo la convocatoria de Gamal Abdel Nasser desde Egipto, quien logra la independencia de Libia y colocarla como un emblema del dominio árabe sobre sus propios territorios. Libia es un país cuya población en su inmensa mayoría vive en las costas del Mediterráneo  con ciudades comunicadas por una sola carretera aunque sus riquezas petroleras se encuentren en las entrañas de un desierto de casi dos millones de kilómetros cuadrados. Con Gadaffi Libia de tener una población que vivía en la extrema pobreza ha logrado ubicarse como la primera en Desarrollo Humano y  colocarse como la cuarta en PIB dentro de las estadísticas africanas.
Al cruzar estas dos lecturas sobre Libia se genera un entramado de posiciones donde la insuficiencia ética cierra caminos a la mayoría de soluciones puestas sobre el tapete. Lo único que pudiera llevar este conflicto a una salida política fundamentada en la moral seria que en este país se pudiera instalar una Democracia afincada en hábitos y valores auténticamente nacionalistas e independiente de cualquier  injerencia de las grandes potencias extranjeras.
Son estos valores democráticos, donde no existan  Jefes de Estado imbuidos de poderes absolutos y permanentes lo que legitima una acción conjunta en beneficio de un destino común para la humanidad. Esta reflexión hace oportuno recordarle a nuestro Presidente que al igual que le dijo a Obama que no se le ocurriera meterse con nuestro Petróleo, nosotros, sus connacionales, le decimos que tenga mucho cuidado con querer repetir en Venezuela el ejemplo de sus panas como Fidel, Gadafi, Mogabe, Lukachensko y compañía. jorgeeuclides@gmail.com
La Quinta Marina
Lalin Izcaray la bautizó como el planeta Marina, Gerardo Castillo la recuerda como un país, puestos a consultar nostalgias muchos podrían ser los apelativos para recordar lo que significó esta residencia estudiantil para los caroreño que vivian en Caracas en las décadas de los setenta y los ochenta.
Todo comienza con la promoción de bachilleres del liceo Egidio Montesinos de 1968. Juan Bautista Perera se iba a Caracas a estudiar Derecho y frente a desarraigo tan doloroso tres de su cuatro mamás deciden mudarse con él. Lila, Chía y Carmen   La Maguacha montan de esta forma una residencia en Los Chaguaramos, al principio con Ada  Alvarez de Fernández y su hija Chedes como socias.
Los primeros residentes fuimos Tamakun, Checheito  Herrera, Antonio Lozada, Humberto Oropeza, Carlos Zubillaga, Chimoíto Castillo, Felipe Izcaray, Hilarión y Javier Grillet, Juan Perera, quien escribe y Petra y Lila García, Zoraida Alba, Judy Verde y Miriam Álvarez.
Luego aparecieron futuros Ministros y Gobernadores como Rafael Orihuela, Víctor Hugo y su hermano Didalco Bolívar, Nono Sucre, el Checo Colomine, Enrique Meléndez, Yayo Oropeza, Macario, Juan José Salazar, Teba y Nanando y muchos más, caroreños unos y masistas el resto.
Pero ningún nombre puede referir la intensidad de sus anécdotas, las jornadas de filosofía etílica, las rondas entre bares, la afirmación de los espacios domésticos como plataformas de lanzamiento hacia la literatura, la música y los confines inéditos del talento y las ocurrencias caroreña.
Son muchas las cosas que podemos escribir sobre la quinta Marina y todas no serian suficientes para expresar lo allí vivido, por eso baste recordar algo que dijo sobre esta residencia Hugo Chávez Frías cuando como cadete la visitó junto a Tavito;” Una formidable y bella locura organizada en torno al espíritu creativo y al licor”.
Foto: La quinta Marina en la actualidad. (Foto cortesía de Javier Oropeza que andaba por Caracas hace una semana y Pedro Claver Herrera, asiduo visitante del planeta, se la mostró)

OLOR A LECHE QUEMADA

La leche quemada huele a percance, accidente, a mal cálculo, a descuido. Por eso las toneladas de leche en polvo incineradas en la Planta socialista de Machiques genero un olor a improvisación y gran descuido nacional. No podía mas el gobierno con un excedente de leche en polvo importada  que tenía algo así como tres años dando vueltas y vueltas por todo el país. Una leche vencida que aun así la reciclaban en nuevos envases, la vendían a los queseros y también como alimento para becerros, pero era mucha y no pudieron colocarla toda y de allí que decidieron quemarla, una medida lógica porque porfiar en incorporarla al mercado hubiese sido criminal. Incluso por allí circula una información según la cual varios becerritos murieron por consumir esta leche en polvo vencida.

                                Pero lo importante es que el gobierno nacional junto a la leche vencida al parecer quemó los planes de querer suplir la carencia entre producción y consumo interno con importaciones, en forma de convenios, con Nicaragua ( país que no produce ni para sus habitantes), Bielorrusia ( que está en los confines del planeta y es un exabrupto intentar traer de allí productos perecederos).de Argentina ( extraordinario productor de leche pero con un lio terrible entre gobierno y tamberos que lo convierte en proveedor inseguro), para retomar la sana tradición de comprarle leche a Colombia, país hermano que tiene sus fincas lecheras a pocas horas de carretera de nuestros centros de consumo.

                                 Por supuesto que el tener que haber quemado una leche en polvo vencida y luego proceder a la importación de cien mil litros diarios  de leche ( entera y condensada) para ser pulverizada en la planta de Machiques es la aceptación del fracaso  de las políticas lecheras del gobierno nacional, ya que queda demostrado que ni en el Sur ni en la Costa Occidental del Lago de Maracaibo donde antes se producía el setenta por ciento de la leche en Venezuela, en la actualidad no se produce ni siquiera para el suministro de planta industrial socialista, las cuales funcionan bajo el esquema de arrime respecto a los ganaderos de si o si.
                                         

                                No obstante hagamos abstracción de esta perspectiva política para situarnos dentro de escenarios económicos y evaluar en este contexto el convenio con Colombia, concretamente con la empresa Colanta. Colanta se fundó en 1964 gracias a la iniciativa de su actual Gerente Jenaro Pérez y  ha sido de muchas  formas un gran motor de progreso en el desarrollo lechero del país hermano, por lo cual es la única empresa láctea de Colombia que ha recibido la condecoración  Cruz de Boyacá.

                                Para saber cuál es la situación lechera de Colombia revisemos algunas cifras. Según estadísticas de la FAO este país en el año 2008 producía más de siete  millones cuatrocientos mil  toneladas de leche al año, con un rebaño bovino cercano a las treinta millones de cabezas. De esta forma Colombia se coloca prácticamente  en la tabla de los países con mayor producción de leche a nivel mundial, lo cual es producto de un éxito notable ya que apenas en 1979 producía dos millones de litros diarios En los años sesenta los colombianos consumían 50 litros de leche por persona y año, actualmente consumen 140 litros por persona y año. Para este logro la presencia de Colanta ha sido fundamental y para ejemplo baste decir que está compuesta por más de doce mil socios (campesinos en su mayoría) ocupa a más de cuatro mil quinientos trabajadores de forma directa  y recibe dos millones  y medio de litros de leche diariamente, es decir, una cantidad que supera la producción de leche de toda Venezuela.
                                         Pero no todo es color de rosas para los ganaderos colombianos ya que si bien transitan una ruta exitosa que los ha llevado al autoabastecimiento y actualmente generan excedentes no pueden exportar a los grandes centros internacionales de consumo porque Colombia no cumple el requisito de haber eliminado totalmente la aftosa, ellos están libres de aftosa pero con vacunación y el requisito es que estén libres sin vacunación ( en este renglón los venezolanos  estamos en la cola del mundo porque tenemos aftosa con vacunación y en algunas cuencas la tenemos como enfermedad endémica). Esta limitante para la exportación le acarrea problemas a Colombia respecto a sus planes de crecimiento y por ello exportar a Venezuela es una solución que les viene como anillo al dedo, al mismo tiempo que para nosotros es la mejor alternativa de todas las posibles.
 Colombia trabaja de manera organizada y conjunta para entroncarse en los planes de la FEPALE de convertir a Sudamérica en la comunidad mayor productora de leche del planeta, dentro de esfuerzo una empresa cooperativa del sector privado, como es Colanta, ha sido un factor decisivo de crecimiento. Este ejemplo debiéramos tomarlo en Venezuela donde al mismo tiempo que hemos visto fracasar, lamentablemente, las cooperativas socialistas de producción de leche, podemos apreciar el éxito de un grupo de ganaderos larenses quienes asociados en Colaca (una empresa tipo cooperativa que asocia a mas de 200  ganaderos, básicamente pequeños y medianos) han logrado consolidarse como una realidad económica a pesar de los grandes y graves problemas que se han vivido en el país en los últimos años.
                                           Si en Colombia han podido multiplicar en pocos años su producción lechera nosotros en Venezuela también podemos. Si allá las cosas funcionan porque hay entendimiento entre el sector público y el privado aquí debiéramos hacer lo mismo. Si en Colombia una empresa como Colanta fue factor clave para el auge de producción de leche, nosotros podemos aprovechar el modelo de Colaca para apuntalar el nuestro.
                                          En Lara se produce más del 70 por ciento de la leche premiun de Venezuela y eso básicamente es un logro del esquema aplicado por Colaca, cuyos socios instalaron una planta procesadora de leche UHT, con lo cual siguen creciendo al mismo tiempo que cumplen un rol de progreso al llevar un producto de muy buena calidad al consumidor.

                                          Ojala podamos cambiar en Venezuela el olor a leche quemada, olor de fracaso, por el  éxito y  la prosperidad que simboliza el olor a leche fresca. jorgeeuclides@gmail.com

                                        COLANTA Y COLACA
  Los socios de Colanta están asentados básicamente  en Antioquia y su modelo de producción estándar  es de ordeño manual con becerro atado a la pata de la vaca, los animales comen a  libre pastoreo y en general trabajan en esquemas de explotación en doble propósito. No obstante sus niveles de rendimiento son altos precisamente porque están bien organizados, comparten una misma plataforma administrativa, comparten costos en muchas aéreas y compran insumos a precio de mayor.

                                            En estos aspectos organizativos existen muchas coincidencias entre Colanta y Colaca, pero hay marcadas diferencias en cuanto a la calidad de la leche de una y otra empresa, ya que mientras Colanta produce leche caliente, Colaca produce leche fría de nivel premiun. Es decir, el reto de Colaca es mucho mayor ya que además de tener bajo control variables administrativas tiene que controlar también variables tecnológicas y sanitarias que requieren de un alto nivel de eficiencia por parte de los ganaderos.

                                     Clara está que Colaca tiene apenas unos 200 socios mientras que Colanta supera los doce mil y por ello puede trazarse metas de mayor complejidad. Pero algo importantísimo es que Colaca trabaja con ganaderos especializados en producción de leche en ambientes que están alrededor de los 30 grados centígrados y este éxito se debe básicamente al uso de la Raza Carora,  y esto es lo que asombra a brasileños, argentinos, uruguayos y colombianos pero que lamentablemente deja indiferentes a nuestros gobernantes.

LA VERDAD CENSURADA

Quienes estudiamos  en la Escuela de Comunicación Social de la UCV entre los años sesenta y setenta del pasado siglo 20 disfrutamos de unos profesores que antes que por sus meritos académicos, que los tenían en grado superlativo, destacaban por su calidad moral e intelectual. Recordados en panorámica lucen ahora como una cofradía de impolutos maestros castalios que hacían de la enseñanza del periodismo una misión humanista  que tenía como meta el rescatar la verdad dentro de las marejadas furiosas del incesante auge mediático.

                            Las clases de Héctor Mujica eran así un recorrido literario por las ideas y pensadores de Europa y América, con citas perfectas en ingles, francés. Italiano, portugués y ruso, idiomas que dominaba con pulcritud de traductor. La clase era de Teoría de la Comunicación pero él la convertía en un paseo por las claves culturales del mundo occidental con el objeto que pudiéramos entender que la verdad estaba en el compromiso ético antes que en las formulas y técnicas de indagación y redacción.

                      Jesús Sanoja Hernández era la enciclopedia de la historia política venezolana, dotado de una memoria prodigiosa siempre daba respuestas precisas  ante cualquier consulta y frente a cualquier duda estudiantil contaba con un archivo personal extraordinario que generosamente ponía a disposición de los alumnos.

                          Jesús Rosas Marcano era el sabio jovial a quien ni siquiera muchos años en Paris le hicieron perder su festivo hablar margariteño. Sus clases eran rigor metodológico y vuelo poético al mismo tiempo, gran lector de la Biblia y devoto de la Virgen del Valle, como  casi todos sus colegas era militante consagrado de aquella honorable y romántica izquierda universitaria.

                             De todos y cada uno de  estos profesores pudiéramos mostrar recuerdos enaltecidos y ciertos, Federico Alvarez, Pedro Espinoza Troconis, Juan Páez Ávila, Fausto Izcaray, Luis Aníbal Gómez. Manuel Isidro Molina. Rubén Chaparro  Rojas, Alexis Marques Rodríguez,  Cheito Herrera, Héctor Malave Mata, Ramón Escovar Salon, Margarita Damico, Rafaela Bimbo, Gloria Cuenca, Adolfo Herrera, Luis Cipriano Rodríguez, Guillermo Indacoechea, Horacio Vanegas, Lenin Molina, Pedro Duno, Adriano González León, Carlos Augusto León, y asi muchos otros que escapan a la memoria.

                                     Para aquella  época la inmensa mayoría de periodistas en ejercicio no eran egresados de alguna escuela de Comunicación Social por ello las referencias que teníamos sobre la vida profesional estaban circunscritas a un reporterismo donde la ética de la AVP (Asociación Venezolana de Periodistas) era un ejemplo a continuar, nos obstante que la universidad pudiera dotarnos de un instrumental académico que le abriera nuevos cauces teóricos y procedimentales a nuestro ejercicio profesional.

                                 Y la figura emblemática del coraje y la consecuencia avepista era Eleazar Díaz Rangel. Licenciado en periodismo, profesor universitario, preso político, profesional exitoso, era Eleazar Díaz Rangel una persona respetada cuyos trabajos para develar verdades detrás de las manipulaciones de las grandes agencias internacionales le hicieron una imagen, legitima y sostenida en hechos, de periodista insobornable frente al dinero y los halagos del poder.

                                          Todo este capital moral y profesional lo puso Eleazar Rangel  el pasado domingo a favor de la tesis que sostiene que en Libia no existe una convulsión interna que ha originado centenares de muertos y que todo es una especie de  confabulación imperialista de las grandes agencias noticiosas con el objeto de que las grandes potencias económicas le roben a Libia sus reservas de petróleo extraliviano.

                                           Pudiera uno asumir que esta posición de Díaz Rangel es una quijotada titánica que está en sintonía con su trayectoria de defensor de los débiles, pero el problema es que pareciera hacerle coro a quienes como nuestro Presidente Chávez le hacen piso al criterio que en el fondo de todo este conflicto lo que hay es una intención colonialista en contra de un pueblo soberano, sin importar que los manifestantes libios que reciben balas, insultos y amenazas sean muchedumbres mayoritarias de ese pueblo que está cansado de un gobernante con poderes absolutos que tiene más de 40 años manejando el `país según el dictado de sus caprichos personales.

                                         No considera Eleazar Díaz Rangel que la Liga Árabe haya suspendido a Libia por considerar que allí se están violando Derechos Humanos, no importa que el Consejo de Seguridad de la ONU, con el voto de Rusia y China, miembros permanentes con derecho a veto, hayan aprobado sanciones contra Gadafi, no importa que miles de testigos que observan directamente el genocidio informen de manera instantánea al mundo lo que allí está sucediendo.

                                          Se pregunta uno, que siente el periodismo como un ejercicio ético ¿Qué verdad está defendiendo Eleazar Díaz Rangel? Muchos periodistas le guardamos respeto y reconocemos su trayectoria como un luchador a favor de causas justas. Pero indudablemente jugarse todo su prestigio para hacerle el juego, aunque sea involuntariamente, a quienes desconocen que en Libia existe un caos político producto de una rebelión que busca vías democráticas para salir de un  cruel nepotismo, es algo que desconcierta.
                                              Lamentablemente de todo hemos visto en los últimos años y a todo de manera terrible tenemos que acostumbrarnos. Desconcierta la posición de Díaz Rangel  porque hasta hace poco tenía una visión neutral que servía de puente entre radicalismos autistas. Pero al parecer mantener este equilibrio se le hizo  muy difícil y sucumbió hacia parcialidades sin regreso. Lamentable.jorgeeuclides@gmail.com

                                                TERRITORIO CAROREÑO

                                                La Escuela de Comunicación Social de la UCV para estas décadas del sesenta y setenta era claramente un territorio dominado por caroreños.Entre los  profesores de mayor prestigio  estaban paisanos. Héctor Mujica. Federico Alvarez, Juan Páez Ávila, José Herrera Oropeza “Cheito·, Fausto Izcaray, conformaban algo así como un bastión regional dentro del cuerpo docente de la institución.

                                             Junto a ellos pero como estudiante se encontraba Socorro García Alvarez, quien parecía una tormenta de inquietudes profesionales y destacaba como una de las alumnas de mayor fuste gremial, vocación que concretó felizmente en el auge que le dio al CNP de Lara durante muchos años, algunas veces como Secretaria General y otras como tutora de jóvenes talentos. También destacaba como figura legendaria Juan Antonio Aldazoro González, quien paseaba por todos los pasillos universitarios un inmenso bulto donde guardaba papeles secretos de sus aventuras como comandante guerrillero.  Aldazoro era estudiante pero en la escuela y toda la universidad se le consideraba un icono de la izquierda subversiva y por ello tenia entrada franca desde el rectorado hasta las células conspiradoras que hacían vida clandestina en la UCV.

                                                   Algún tiempo después se incorporo como estudiante Enrique Meléndez, a quien reconocían por su primer nombre de Milton, seguramente para hacerle honor a sus cualidades de poeta místico como lo fue su homónimo ingles y autor del Paraíso Perdido.

                                                 Aprovecho estas reminiscencias nostálgicas para presentar queja sobre el olvido que hemos tenido los periodistas caroreño en torno a la vieja propuesta de fundar en Carora una casa de cultura popular con el nombre de Héctor Mujica.
                                                La idea era y es crear un espacio de encuentro cultural entre el pueblo y los profesionales del arte, la literatura, y por supuesto el periodismo. Esta casa debe tener una sala de lectura y un salón  para el análisis crítico de la historia caroreña.
                                                       Cuando Javi fue Alcalde se comprometió en auspiciar esta iniciativa pero nada se logro, luego Gilmer Graterol quedó comprometido a perseverar en el esfuerzo y hasta los momentos la idea es solamente un recuerdo. Ingratos que somos.

UN QUIJOTE LLAMADO FRANCO

Las quintas jornadas sobre la Raza Carora realizadas  por Asocrica con el nombre de Franco Cerutti como todas las anteriores fueron todo un éxito. En esta oportunidad se le rindió homenaje al doctor Martin Hahn.

                                          Con precisión de lenguaje el Presidente de Asocrica Mario José Oropeza describió la importancia de estas quintas jornadas, en beneficio de nuestros lectores las reproducimos textualmente :”                                                       Lo que en principio fue un sueño, de reunir  productores, profesores universitarios,  estudiantes, planificadores, veterinarios e ingenieros agrónomos dedicados a la investigación, para hablar el mismo lenguaje  sobre la forma de mejorar la calidad productiva de nuestros animales, ya es una realidad que cumple hoy cinco años.

                                                       Aquí estamos nuevamente todos reunidos dando ejemplo que con el esfuerzo unitario de la inteligencia, el trabajo, el estudio y la perseverancia, podemos construir una plataforma productiva en el sector lechero que garantice el autoabastecimiento nacional.

                                                  Gracias a todos nosotros, Asocrica, las universidades, las empresas y todos los grupos humanos inscritos en estas instituciones, hemos avanzado notablemente en la cantidad y calidad de animales puros Raza Carora. Ahora estamos en todo el país gracias a la presencia activa de los núcleos y de las universidades que nos apoyan. Pero también estamos como ejemplo en Colombia, Perú y Ecuador por intermedio del IILA y el programa que coordina nuestro maestro y asesor Franco Cerutti.

                                           Estas Jornadas, donde además de intercambio de ciencia, tecnología y  conocimientos diversos también  estrechamos lazos de amistad, sirven igual al propósito de legitimarnos como una asociación que tiene raíces profundas en la historia ganadera venezolana. Hoy nos enorgullecemos de validar estas credenciales al rendirle justo homenaje a un gran venezolano como lo es el doctor Martin Hahn.
El homenajeado en estas quintas jornadas ha estado involucrado con la raza desde su época universitaria como encargado del rebaño de ferias Agropecuarias con el cual asistió a varias  aquí en Carora.  Estuvo al frente en  la conformación del rebaño Carora en “La Antonia”, que es la estación experimental de la U.C.V., en el estado Yaracuy. ¿Quién no recuerda, el gran esfuerzo del Dr., al frente del R.O.P.L. o registros de producción lechera nacional, se trató de una iniciativa de los gobiernos de entonces, con las universidades para llevar registros e información ganadera a nivel  nacional. Programa que lamentablemente cerró por causa ajenas a la voluntad de sus promotores pero que sirvió de guía e inspiración para muchos entre ellos nosotros, la familia ASOCRICA. Y por último ¿Quién no ha visto al Dr. Martín juzgar en las distintas ferias a nivel regional y nacional?

                       Y son tan  profundas nuestras raíces que incluso el dolor nos sirve para fortalecerlas, todavía nuestra familia sufre el dolor por la muerte de Mario Oropeza Riera, uno de los fundadores de la Raza. A mi padre le rendimos honor practicando su credo de trabajo y aplicando su ejemplo de no rendirse jamás ante las dificultades, y esta actitud y este compromiso no es solamente un reto caroreño o familiar, es un reto y un compromiso de todos los socios de Asocrica, quienes hemos aguantado crisis tras crisis y aquí estamos y aquí seguimos. Muchas gracias por estar aquí reafirmando esta verdad. “

                                        Durante un breve receso le preguntamos al doctor Franco Cerutti sobre la significación que tenia para él la realización de estas jornadas que como bien las describió Mario José Oropeza reunían a ganaderos y universitarios para hablar de tecnología, plataformas gerenciales, investigación, mejoramiento genético, con ponencias que en algunos casos contenían ciertos niveles de complejidad académica y no obstante lograban una positiva sinergia entre el público. Frente a esta interrogante nos dijo “Yo pienso que estoy loco “.

                                          Para entender esta respuesta tenemos que remontarnos al año 1991 y ver como un grupo de ganaderos caroreños, encabezados por Mario José Oropeza hacían esfuerzos enormes e infructuosos con Universidades nacionales con el objeto les auxiliarían para rescatar  la Raza Carora   la cual estaba a punto de desaparecer debido a que los más importantes criadores estaban saliendo de sus animales por considerar que no existían condiciones económicas para la sustentabilidad del negocio lechero.

                                      Animados por Leonardo Borregini viajan a Italia, a la Universidad de Milán. Allí los atiende el profesor de mayor autoridad en bovinos lecheros, el doctor Franco Mario Cerutti, un universitario de alto nivel académico, con prestigio, respeto y admiración por parte de todos los veterinarios italianos. Tocar no es entrar, se dijeron los caroreños, a lo mejor nos envía alguien para que nos ayude. Pues no, el doctor Franco Cerutti convenció a las más altas autoridades de la Universidad de Milán que en un sitio ignoto del trópico sudamericano  había una experiencia interesante a la cual debiera dársele apoyo. Y no mando a nadie, el mismo se vino a Carora, el mismo se involucró en la tarea de rescate de la Raza Carora, tanto en lo genético como en lo operativo y gerencial, tanto en lo académico como en lo personal. Eran alrededor de 10 los ganaderos que deseaban proseguir con la Raza Carora y junto a ellos la Universidad de Milán en persona del doctor Franco Cerutti.

                       Ahora son más de ciento veinte socios distribuidos en todo el país, ahora  las vacas Raza Carora valen el doble de cualquier otra vaca lechera, ahora las universidades venezolanas más importantes están validando las bondades del Carora como raza lechera tropical. Y todo esto por el empeño de unos soñadores como Mario José Oropeza quien le llevó la contraria a la contabilidad financiera y a un Quijote como Franco Cerutti quien en su romanticismo vio a Carora no como un desierto sino como una Barataria donde los sanchos cargan yelmos y lanzas para vencer la soledad  jineteando rocinantes de sueños. Gran caroreño es el doctor Cerutti. jorgeeuclides@gmail.com

                                  IMPACTO ANDINO

                                  Incansable en su misión de traer conocimientos actualizados a nuestros países bolivarianos, el doctor Franco Cerutti le propuso al Instituto Italiano Latinoamericano, IILA, un proyecto de ayuda para beneficiar a países de nuestra región mediante un plan de rescate de sus razas criollas.

                                    Por ello desde hace pocos años el doctor Cerutti viaja a Colombia, Perú y Ecuador con el objeto de aplicar en estos países el modelo de Asocrica. Los resultados han sido sorprendentes y su trabajo ha sido evaluado positivamente por el alto gobierno de estos países hermanos.

                                 En Colombia el avance está condicionado por paradigmas culturales que él espera vencer gradualmente mediante estrategias de persuasión zen. Pero los resultados hasta el momento le han valido un reconocimiento del Departamento de biogenética del Ministerio de Agricultura colombiano.

                                En Ecuador el proyecto fue entroncado dentro de planes nacionales mediante los cuales se espera incrementar la cría bovina en las zonas bajas, mientras que en Perú es considerado como un gran benefactor indígena porque está poniendo a producir un montón de leche a unas vaquitas chiquitas de paramos que están a mas tres mil metros de altura.

                                        En las primeras semanas de Marzo el doctor Cerutti hará una gira de tres días por estos tres países, 22 días para realizar como 18 visitas. ¿Qué le parece, a mis setenta años? Que hace giras como los cantantes de fama, le respondí, “Sí, pero ellos viajan más cómodos”, me respondió. Mis respetos.

EL DOLOR DE AURELIO

 Aurelio vio la televisión y lloró. No pudo resistir  sus lágrimas y lloró como hace un año  cuando le mataron a su nieto Jesús Eduardo  por no entregar un reloj, en la acera frente a la casa de su novia. Aurelio Soto Peraza nació en Julio de 1938 en un caserío de cuatro viviendas que su familia llamaba la Cuchilla del Viento pero que la mayoría de la gente de Humocaro Bajo ubicaba como “por allá y cuando termine la  vereda camine como tres horas cerro arriba”.

                                                Aurelio votó en las últimas elecciones para que las cosas cambiaran. No puede ser que haya tanto crimen sin que nadie haga nada, las cosas hay que equilibrarlas, debemos ponerle seriedad al país para que haya orden, es hora que alguien investigue sobre los reales que le entran a Venezuela porque aquí los ratones están haciendo fiesta con lo ajeno a falta de un gato que los vigile.  Pero al ver la televisión Aurelio lloró, allí estaban los diputados cayéndose a golpes y “guindados” en acusaciones de aquí palla y de allá paca sin que ninguno de ellos le hablara al inmenso dolor que tiene el pueblo.

                                                   Pero este dolor de Aurelio no es nuevo, lo carga en su memoria como una película que se repite y repite sin descanso.  Es un dolor que heredó de los primeros tiempos cuando el país era solamente Caracas, es un dolor que se fue acumulando durante muchas guerras campesinas que los caporales convertidos en generales llamaron revoluciones. Es un dolor de un país que ha tenido cuatro fundaciones, decenas de constituciones y un pueblo que ha sufrido varias veces las resacas que dejan los trasnochos ideológicos de quienes se han creído mesías y terminan en caprichosos mandones.

                                                             Aurelio mira la televisión y recuerda su infancia donde los mismos miedos causaban similares reacciones atrincheradas en la rabia. Recuerda que a cada intento de reconciliación venían los empujones y los hostigamientos. Ya no sabe si en verdad Diógenes Escalante se puso loco o todo fue un  invento para romper acuerdos. Lo cierto es que está convencido que en Venezuela los golpistas cuando llegan al poder por vía de los votos trocan en grandes represores, asi fue ayer y lo mismo hoy.

                                                    Aurelio ve la televisión, las peleas y empujones entre los diputados y por adelantado sabe las explicaciones que darán unos y otros sobre las culpas antidemocráticas de los contrarios. Todo está ya escrito, todo según el mismo guion de hace años, de hace décadas, siempre lo mismo. Y como nada parece cambiar las esperanzas de Aurelio se convierten en lágrimas.

                                                   Por ahí dicen que Aurelio es un ni-ni, simplemente porque se toma su tiempo para pensar en su voto. Unos y otros  lo acusan de ser responsable de poner en peligro la patria, unos porque lo hacen cómplice de una dictadura comunista y los otros porque su aparente indecisión le abre las puertas al imperio yanqui para que nos quite el petróleo. Lo que pasa es que Aurelio no ve que ninguno de los dos bandos quiera hacerle justicia al asesinato de su nieto Jesús Eduardo, lo que sucede es que la comida en los supermercados está muy cara y en los mercales no se encuentra casi nada, lo que pasa es que existen razones para comprobar que los ricos son insensibles ante la miseria de los pobres pero al voltear se puede ver que los jefes del socialismo viven como ricos y que a los refugiados los tienen pasando apuros y además los obligan a decir que están felices y contentos de vivir encuartelados.

                                              Por eso  Aurelio según los analistas es un ni-ni. Porque abre los ojos y ve que nadie está pendiente del dolor del pueblo, de su dolor, de su rabia al mirar la misma película que protagonizan los políticos, los de ayer y los de hoy.

                                             No sabe Aurelio que es el comunismo, solamente que  es algo así como un pecado. Sabe que a los integrantes de Acción Democrática los bautizaron como adecos para decirles comunistas mediante una simplificación de  acciondemocratistascomunistas, adecos se quedaron para siempre. Cuando Rafael Caldera lanzó un programa de gobierno en las elecciones de 1968 lo acusaron de ser comunista porque dicho programa hablaba de una participación popular que los empresarios entendieron como comunismo. Al ganar le negaron recursos en el Congreso para llevarla a cabo y la iniciativa quedo en un Ministerio sin Cartera que se llamo  Promoción Popular bajo la dirección de Adelita de Calvani.

                                         A los masistas cuando fue candidato José Vicente Rangel  les sacaron una campaña de terror frente a la cual solamente quedaba confesarse y caminar de rodillas varios kilómetros en caso que el votar por este candidato y partido le hubiese pasado por la mente a un venezolano. Total, en Venezuela el comunismo ha sido una especie de satanización de cualquier iniciativa política que busque aliviar la pobreza.

                                        Por eso Aurelio piensa y piensa sobre eso del comunismo, porque no sabe si es en verdad un proyecto para montar una dictadura como existe en Cuba o es un invento de los ricos para quitarse de encima a quienes les estén  estorbando sus negocios.

                                         Lo que sabe Aurelio cien por ciento es que las cosas andan mal y por eso quiere un cambio, votó por ese cambio y cuando ve  en la televisión la forma en que esta funcionando la Asamblea Nacional siente que todo sigue igual, que el dialogo es una mentira del gobierno, que la unidad democrática de la oposición es simplemente una consigna electoral y que por eso el dolor del pueblo no está en la agenda de nadie.

                                                Aurelio mira la televisión y llora, muchos Aurelios están  desconcertados, muchos Aurelios ya no quieren ser mudos televidentes y están saliendo a la calle, cada quien asuma sus pecados y rece. Dios esté con nosotros. jorgeeuclides@gmail.com

                             SOCIALISTAS CAROREÑOS

                                               Educados por los escolapios y católicos militantes muchos de los bachilleres de la promoción de 1968 del liceo Egidio Montesinos considerábamos que Fidel Castro no se quitaba la cachucha para que no se  le vieran los tres seis que tenia marcados en la cabeza. Mas de una vez corrimos como locos cuando algún malvado del Torellas nos decía que estaban por llegar a Carora el Che Guevara y Camilo Torres.

                                                 Pero todo esto  cambio y los grandes responsables que muchos de nuestra generación nos involucraramos con el socialismo fueron Juan Bautista Perera Montesdeoca y Cecil Humberto Alvarez Yepez, quienes primero fueron hippies peluos y luego se convirtieron en marxistas arrechos que publicaban periódicos incendiarios en contra de sus primos.

                                                Juan Perera al llegar a la Facultad de Derecho de la UCV de una vez integro la directiva de la ACUD ( Asociacion Cultural de Estdiantes de Derecho), la cual  posteriormente se convirtió en Centro de Estdiantes. Juan Perera se hizo llave de un monton de “cumunistas” que prácticamente se instalaron en la residencia estudiantil caroreña , la Quinta Marina. Rafael Orihuela, Franklin Guzman , Victor Hugo y Didalco Bolivar, el Checo Colomine, el Gocho Rodrigo, Vizcuña, el Planchao, y otros muchos lideres del naciente MAS hicieron cuartel entre nosotros.
                                             Mientras tanto en Carora  Cecil Alvarez se tiraba unos discursos que dejaban pendejo a Morillo Gomez y en protesta ante el capitalismo andaba de melena y con un sombrero mejicano. Hizo equipo con muchachos de todos los estratos sociales y formaba tremendo mitines en la plaza Bolivar. Uno de los oradores mas exitosos del MAS era Pedro Chavez El Dracula, quien afirmaba que el socialismo lo había convertido en un ser altruista y quería ayudar a los pobres..Pero es muy arrecho porque son muchos, terminaba en tono de exclamación.

                                            Quien escribe siempre estuvo segregado, tanto en Carora como en Caracas porque mantenía la tesis que la Democracia era lo mejor y que me gustaba el socialismo democrático.. Me decían burgues , revisionista y otros insultos que ni entendía y que ya  olvide, lo bravo es que sigo pensando igual y ahora  Cecil y Juan me dicen comunista, chavista, castrista y cosas por el estilo. Y pensar que ellos iban al equipo cubano de beisbol cuando jugaba contra Venezuela , tomaban Habana Club y se sabían todas las canciones, completicas de  Carlos Puebla y Silvio Rodriguez. No digo yo,a quien Dios le da inteligencia y carisma el Diablo lo mete a político. Nos seguimos viendo.